ANÁLISIS DE INTELIGENCIA Y SERIOUS GAMING

Hace unos días  Eva Moya me anticipaba nuevos contenidos de su blog, en esta ocasión orientados a la importancia de los juegos como forma de aprendizaje, y que cuenta también con la participación de Andrea Urrecho, del CNTA y reconocida profesional de Vigilancia Tecnológica. Ilustran de manera muy fresca y atractiva la forma en que los juegos contribuyen al desarrollo de habilidades, también necesarias para el análisis de inteligencia, aportando ejemplos  y recursos. Así que de nuevo, como en mi última y ya lejana entrada, volvemos a conectar nuestros blogs.

Aunque existen juegos específicos, simuladores y otro tipo de aplicaciones en el ámbito de la seguridad y la defensa, no es tan habitual su aplicación al campo de la inteligencia.

Tal y como señala Lowenthal, en reciente artículo en el International Journal of Intelligence and Counterintelligence, o Sageman (experto en terrorismo), estamos centrando todos los esfuerzos de innovación y desarrollo tecnológico en inteligencia en el campo de la gestión masiva de datos (Big Data), y no en el desarrollo de metodologías y en la mejora de las capacidades y habilidades de los analistas. Ello está generando varios efectos, como una tendencia hacia un mundo absolutamente predictivo, y como bien sabemos, especialmente en el campo de la seguridad, el pasado no siempre explica el futuro. Pero también puede llevar a un exceso de dependencia de los analistas sobre los datos, creando cierto efecto paralizador si el sistema no nos aporta una solución.

La formación académica (education) y profesional (training) en inteligencia deben aprovechar todas las oportunidades para el desarrollo de estudiantes y profesionales. Y los juegos son una de las vías. Entendemos que es una vía abierta y sobre la que merece la pena centrar algunos esfuerzos.

Tal y como señalé en mi artículo sobre el “Factor humano en análisis de inteligencia”, para la Revista Inteligencia y Seguridad, el analista perfecto no existe, y en su caso sería una suma de valores y actitudes, conocimientos (en materias específicas, en técnicas de análisis, fundamentos de inteligencia,  sesgos cognitivos,  idiomas,..) y habilidades (entrenables).

Las habilidades que identifiqué en ese trabajo fueron:

  1. Habilidades de pensamiento
    1. Creatividad
    2. Pensamiento crítico
    3. Lógica
    4. Pensamiento sistémico
    5. Pensamiento estratégico
    6. Pensamiento analítico
    7. Reflexión
    8. Pensamiento práctico
  2. Habilidades para la obtención de información
    1. Percepción
    2. Atención
    3. Concentración
    4. Memoria
    5. Escucha activa
  1. Habilidades de comunicación
    1. Comunicación escrita
    2. Comunicación oral
    3. Lenguaje corporal
    4. Influencia y persuasión
    5. Empatía
  1. Habilidades sociales y laborales
    1. Asertividad
    2. Resiliencia. Resistencia al estrés
    3. Gestión del tiempo
    4. Inteligencia emocional

Ventajas de los juegos para la formación del analista de inteligencia.

Muchas de las características propias de los juegos hacen que sean de interés para el análisis de inteligencia. Los juegos pueden ser altamente representativos de situaciones reales, permiten desarrollar diferentes escenarios, atractivos entornos, y con todo el grado de complejidad que se desee. Son interactivos, divertidos, y con capacidad para incorporar procesos para la adquisición de conocimientos. A su vez pueden explotar oportunidades para la colaboración y/o la competición.

Especialmente interesante es:

  • La posibilidad de desarrollar escenarios. Algunas técnicas de análisis se basan en la capacidad para determinar escenarios futuros.
  • Incertidumbre. Una de las funciones en análisis trata de apoyar toma de decisiones en incertidumbre, con ausencia de información o información fraccionada. Muchos juegos utilizan esta metodología. En análisis de inteligencia, como en muchos juegos, no hay una única solución, se busca la mejor solución en base a determinadas condiciones (tiempo disponible, datos existentes, etc…).
  • Ausencia de información suficiente. “Connect the dots!” es el mandato del analista. Común con muchos juegos, donde se deben integrar diferentes piezas informativas con objeto de construir el caso, o solucionar pequeños juegos de pensamiento para avanzar a través de diferentes escenarios. Recuerdo, a título de ejemplo, la serie del Profesor Layton de Nintendo.
  • Desinformación, decepción. Otra constante tanto en juegos como en el mundo de la inteligencia. La necesidad de evaluar la información, mediante el desarrollo del pensamiento crítico.
  • Integración de fuentes diversas. En muchos juegos se resuelven puzzles y se obtienen objetos de diversos escenarios, se conversa con otros personajes, etc. Permite por tanto considerar la importancia de tener en cuenta tanto fuentes humanas, como abiertas, como tecnológicas. Un ejemplo sería Netstrike.

 

Riesgos existentes

  • Ser superficiales. Ausencia de rigor y que el juego no logre los objetivos de desarrollo de habilidades previsto. Que quede en un simple entretenimiento, incluso espectacular, pero alejado de los objetivos. Por ello la realización de un proyecto de este tipo es complejo, y requiere equipos donde se integren mundo académico, analistas profesionales, desarrolladores, guionistas…
  • Evaluación. Cualquier proyecto en este sentido debe ser evaluado, con objeto de poder determinar, previamente a lanzamiento y utilización, que cumple los objetivos.
  • Costes. Se precisa un estudio de coste-beneficio, que determine si determinada inversión va a conseguir al menos los mismos resultados que la formación tradicional.
  • Exceso de confianza en los objetivos. Debido a su espectacularidad, grado de simulación, y resto de características, poder pensar que con una formación de este tipo ya lograremos ser grandes analistas. Nunca se es un gran analista. Porque también el analista debe estar sometido a un ciclo de inteligencia, el suyo propio, el de su desarrollo.
  • Conservadurismo. Estamos muy anclados a la formación tradicional. Cómodo para profesor soltar una charla. Cómodo para el alumno que no le pregunten, tenga que exponer, o tenga que pensar.
  • Edad. Este tipo de desarrollos deben tener en cuenta las características del público al que se dirigen, no es lo mismo a un joven que a un adulto. Pero eso debería tenerse en cuenta también en la formación tradicional, ¿no?

Algunos riesgos específicos de los Serious Games para análisis serían:

  • La diversidad de áreas de especialización del trabajo de analista.
  • Los diferentes niveles de conocimientos y de desarrollo profesional.
  • Los diferentes productos de inteligencia existentes: estratégica, táctica, operacional,…

Por estos motivos considero que inicialmente sería muy aplicable a la formación inicial del analista, incluso como complemento a formas tradicionales, y orientado al desarrollo de habilidades de pensamiento, comunicación, gestión de la información, y sociales que señalaba al comienzo.

O como bien señalan Eva y Andrea, una gran alternativa es definir claramente las habilidades necesarias para un analista y proceder al estudio y evaluación de juegos, casos y prácticas ya existentes que ayuden  a que desde las aulas podamos apoyar a los alumnos en su desarrollo de manera complementaria a las clases, talleres, simulaciones, y estudios de casos.

En próximas entradas podremos ver algunos ejemplos

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ANÁLISIS Y PROSPECTIVA EN LA LÍNEA DEL TIEMPO

 

Comienzo este post enlazando con el de mi amiga y compañera de estudios en Inteligencia (tanto desde el banco de los que aprenden, como desde la tarima cuando intentamos transmitir algo de lo que vamos aprendiendo) Eva Moya. Dedicaba Eva un espacio a la elaboración de Timelines, una de las técnicas de análisis de carácter básico y fundamental. 

Para explicar qué papel juega el tiempo en el Análisis y la Prospectiva me voy a basar también en un simple Timeline, elaborado con una herramienta llamada X-Mind (que ya cité con ocasión de la elaboración de algún mapa conceptual), en su versión gratuita. El gráfico es muy limitado y resumido, dada la enorme cantidad de metodologías a aplicar y factores a considerar. 

 

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Vamos a partir de la clásica división del tiempo entre presente, pasado y futuro. Un condicionante, dicha presentación lineal, que actúa como una enorme limitación para el desarrollo de capacidades prospectivas. La necesidad de poder salirse de las líneas de tiempo es una habilidad precisa en el futurista, desenganchando su imaginación y su creatividad de experiencias, formación y valores pasados.

Decía el poeta Paul Valery, en una formidable paradoja con la que suelo iniciar conferencias o formación que “el pasado ya no es lo que era”. De la misma manera nos podríamos preguntar qué es el presente, un momento que va desapareciendo a medida que tecleo cada letra. Y el futuro, que no aparece escrito en ningún lugar, y que se va construyendo con las decisiones que adoptamos a cada momento. Simplemente las expectativas que tengamos sobre el mismo están ya actuando sobre él. El pasado se nos proyecta en el día a día, en base a nuestra formación y experiencias vitales, pero las expectativas de futuro también condicionan nuestras decisiones, pudiendo sin duda señalar que estos tres momentos tradicionales se superponen continuamente.

En general el analista se enfrenta, en un momento dado (en lo que llamamos presente) a la necesidad de abordar un asunto, la elaboración de un estudio o un tema que apoye la toma de decisiones de un directivo, gestor, o político. En ese momento el analista puede precisar conocer la situación sobre una temática, para actuar casi de inmediato, o puede tratar de predecir o de anticipar la evolución de un país, de un conflicto, de un riesgo.

Sobre el pasado, las acciones que se pueden desarrollar son el análisis y el aprendizaje. De momento no conocemos la manera de cambiarlo mediante la acción (aunque recomiendo ver la película Frequency). Frente al futuro se puede actuar, se puede intentar predecir o se puede anticipar. Para cada una de dichas acciones el analista dispone de diferentes herramientas.

No es habitual encontrar sistemas que integren todas estas dinámicas a la hora de analizar cuestiones relacionadas con la seguridad, como puede ser el terrorismo o el crimen organizado. La mayoría de perspectivas adoptadas son únicamente parciales. Unas veces cuantitativas, otras cualitativas. En la mayoría de las ocasiones se centran en el pasado, y por tanto generan como producto la aplicación a problemas presentes y futuros de dinámicas pasadas. Decía Churchill que “estamos moldeando el mundo más deprisa de lo que nosotros podemos cambiar, y estamos aplicando al presente los hábitos del pasado”. En otras ocasiones se trata de introducir una visión de futuro, siempre con enorme déficit metodológico. Se suele hablar de prospectiva para titular un último epígrafe de un artículo o capítulo de un libro en el cual el autor lanza conjeturas sobre posibles hechos futuros. En el mejor de los casos estará proyectando pasado y presente. En la visión de futuro, los denominados estudios de futuro, deberíamos considerar los aspectos predictivos y los prospectivos. Los primeros más basados en tendencias y proyecciones, y más fiables a corto plazo, y los prospectivos más creativos y a largo plazo, y con menor grado de certeza. La predicción sí trata de adivinar un suceso o un comportamiento. La prospectiva en ningún caso, únicamente pretende determinar posibles futuros, para adaptar las decisiones presentes hacia el futuro más deseado, o evitar al menos los indeseados.

En cada uno de estos momentos, con esos objetivos, el analista dispone de diferentes herramientas. Desde el pasado, una base importante para el analista de inteligencia debería venir dado del estudio de casos y la explotación de lecciones aprendidas, así como los estudios biográficos (por ejemplo en el caso de terroristas), y siempre los datos y la información. Primera llamada de atención: no todo son los datos, es preciso mucho análisis (no todo es big data, pero ese tema lo dejaremos para otro día).

En el presente el analista está obligado a realizar un análisis del entorno. Técnicas como el análisis DAFO (fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas), o PESTEL (estudio de factores políticos, económicos, sociales, tecnológicos, medioambientales, legales,…). También análisis de datos. Timelines y mind maps. Social Network Analysis. Diagramas causa-efecto. Cartografía de la información. Estudio de tendencias. Se distinguirían análisis de tipo cuantitativo (área en el que el big data sí tiene su importancia) y cualitativo (como las técnicas estructuradas de análisis de Heuer y Pherson: ACH, Hipótesis, Argument Mapping, Deception Detection, Key Assumptions Check, Premorten Analysis, High Impact / Low Probability, Red Team Analysis, Devil´s Advocacy, Pros-Cons). Técnicas además configurables en función del desarrollo del trabajo de manera individual o en equipo.

De cara al futuro el analista dispondría de herramientas predictivas (big data, data mining, algoritmos, sistemas expertos, inteligencia artificial,…) y prospectivas, basadas sobre todo en la construcción de escenarios (para lo que precisa otras técnicas de apoyo creativas – brainstorming, what if, starbusting, 6 sombreros para pensar, quadrant crunching -, matrices de impactos cruzados, análisis morfológico, indicadores, Análisis de Hipótesis Competitivas, Backcasting, Delphi, etc…).

Puede parecer complicado, pero quizás no lo sea tanto. Bajo estos parámetros estaríamos en condiciones de construir un sistema de análisis y prospectiva integrado, con visión holística.

 

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POR UNA VIDA REAL YA

Recupero esta viaje entrada, escrita hace un par de años en otro lugar.

Dado que está de moda exigir una Democracia Real Ya, he estado pensando en lo corto que, como seres humanos, nos quedamos en nuestras demandas. Son muchísimas las falsedades de nuestras vidas, las decisiones que creemos nuestras y son tomadas por otros. Vivimos  una vida Matrix, o “la vida del borreguito”, o la que nos marca Vicente (allí va la gente). Y encima sólo nos damos cuenta de ello parcialmente. El mundo actual se basa  más en tener que en ser. Por eso pido UNA VIDA REAL YA, UNA VIDA SIN TANTA FALSEDAD, DONDE LA NATURALEZA HUMANA PREVALEZCA, DONDE LAS PERSONAS (EN LUGAR DE LAS COSAS) SEAN EL CENTRO DE LA VIDA EN LA SOCIEDAD, EN LA POLÍTICA, EN LAS EMPRESAS.

 Pondré unos ejemplos de engaños diarios:

1.- La democracia. Vale, empiezo por ella, una construcción social útil, pero que tiene que evolucionar y adaptarse a los tiempos. Dice Joaquín Lorente, en su más que recomendable último libro “Tú Puedes”,  la democracia es una vieja dama a la que hay que embarazar de ideas para concebir una nueva democracia. Y pensando en mejoras para la democracia, mi cabeza se convierte, de esta forma, en una orgía de ideas.

2.- La alimentación. Comemos lo que nos dejan, lo que nos hacen que entre por nuestros ojos. Veía hace tiempo el documental Super Seize Me, en el cual una persona se alimenta durante un mes de comida de Mcdonald. Pero no fue eso lo que llamó mi atención. Lo que me dejó en estado de shock fue ver la comida de autoservicio en colegios norteamericanos: precocinados, mezcla de  azúcar y grasa, casi todo envuelto en plásticos de colores atractivos. Niños que sólo comían patatas fritas y bollería industrial. Y además ¿cómo en pleno siglo XXI no podemos saber todavía que es bueno y qué es malo? Unos días la leche es buena, otros mala. Lo mismo pasa con los huevos, con la carne,…

3.- La economía y el sistema financiero. Es una pura ficción en la cual el dinero ni existe, y el que hay se mete en una centrifugadora que lo multiplica según intereses. En este caso todo es tener.

4.- La ropa. ¿No te comprarás ropa en el mercadillo? Si eres tío, y no llevas un polo que tenga un cocodrilo, o un caballo,…, eres un pobre perroflauta (has quedado ya para la Puerta del Sol). Y si eres mujer, mira de dónde has sacado el bolso…Prisioneros de las marcas, aunque otros productos sin marca tengan la misma estética o función. Nuevamente el tener por encima del ser.

5.- El trabajo. Hay que aparentar un trabajo importante, uno debe ser imprescindible (aunque no haga la o con un canuto), hay que demostrar lo importante que eres, sobre todo a la gente de tu equipo, familia, amigos y vecinos. Y si en la oficina no lo puedes conseguir en base a tus competencias lo puedes tratar de hacer a base de gritos, exigencias,…Simplemente, deja que tu ego se hinche. Manda más tener (un cargo, un sueldo…), aunque sea aparentando, que ser.

6.- El tiempo. Todo lo hacemos deprisa, no queda tiempo para nada (y menos para pensar). El caso es que no sabemos en muchas ocasiones dónde vamos, ni para qué (efectos conejo blanco de Alicia en el país de las maravillas). No manejamos nuestro tiempo, somos prisioneros del sistema. El tiempo nos lo consume el tener, más que el ser.

7.- Educación. Es parte del proceso de aborregamiento. Se enseñan datos, información, pero no se enseña a pensar (y menos a tener pensamiento critico), no se enseña a ser creativo, no se enseña a desarrollar la inteligencia emocional, ni lógica, ni a argumentar, ni a debatir. Tampoco se enseña demasiado a ser persona. Se enseña más a tener que a ser. A competir.

8.- Ocio. ¿A qué dedicas el tiempo libre? Si no juegas al paddle, al golf, vas a esquiar, o al gimnasio…mal camino llevas. Y los cumpleaños de los niños: ya no vale un sandwich y una coca cola en casa, pero  tampoco ir al parque de bolas. La moda es ir a Amazonia, a un Urban Camp, a un Paint Ball. Dices tú: “es que a mí lo que me gusta es comer un bocata de tortilla en el campo”. Pobretón. De nuevo lo que tienes (haces) por encima de lo que eres.

9.- Estética. La televisión, las revistas, nos marcan como deben ser las mujeres y hombres triunfadores. Si eres feo/a, bajo/a, gordo/a, calvo, …., da igual que no tengas complejos, alguien te lo recordará en algún momento. Vamos, que si yo fuera bajo, feo, gordo o calvo preferiría no vivir. Y las mujeres absolutamente esclavas de la imagen, desde niñas analizándose entre ellas para situarse en su ranking personal. Y de ahí a las enfermedades únicamente un paso. De nuevo tener (cuerpo), por encima de ser.

10.- Sexo. Objeto de consumo rápido, como las hamburguesas. “Echar un polvo” , expresión pura de tener (instantáneo), de poseer,  y nada de ser.

11.- Dependencias sociales legales o ilegales. Están bien admitidos todos los entretenimientos sociales que ayudan a aborregar, y se utilizan a tal fin: fútbol, programas del corazón, alcohol…

12.- Pensamiento. Se impone el pensamiento único, el que no se salga de las líneas trazadas, el que no cuestione nada, y menos a los poderes establecidos (político, financiero y medios de comunicación). Quien se salga es un antisistema, como si ser contrario a un mal sistema fuera negativo. El sistema te impone no pensar: ya otros lo hacen por tí, para eso votas cada cuatro años.

13.- Dependencia tecnológica. Usa mucho la tecnología de las comunicaciones porque de esa forma serás influido, manipulado, y además espiado (por si acaso se te ha pasado por la cabeza pensar por ti mismo). Lo cierto es que algún aparato, como el teléfono, en lugar de teléfono inteligente se debería llamar teléfono cabronazo: te esclaviza, graba todo lo que haces, incluso dónde vas si no desactivas la configuración prefigurada.

14.- El engaño y manipulación constante, y absoluta (sobre todo por parte de la santísima trinidad de los poderes enumerados en el punto 12). Hace años todo era más sencillo, te manipulaban tus hijos, tu cónyuge, tus amigos, tus jefes, tu suegra, tus compañeros, tu banco, los medios…Ahora la manipulación tiene más actores, hasta el punto de encontrarnos con el manipulador manipulado.

15.- La naturaleza. Si la naturaleza es esencial al ser humano, nuestro paisaje diario es absolutamente urbano: casas, calles, coches…La esencia del hombre se ha desplazado de nuevo al tener (bienes de uso y consumo) en lugar del ser.

Pues éste es nuestro panorama. Y por eso pido UNA VIDA REAL YA (Democracia Real Ya me queda muy limitado)

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APUNTES DE BOSTON. LIDERAZGO.

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Nube de palabras WORDLE

Discurso de OBAMA. Funeral de Boston.

Inicio con este post, o no (el tiempo y las obligaciones mandan), una serie de breves reflexiones sobre los atentados de Boston. Son aquellas cuestiones que quisiera destacar, por diversos motivos, bien sea por su carga humana, por contraste con otras situaciones y ejemplos, o por las posibles lecciones a extraer.

Comienzo con un tema que siempre es interesante: el liderazgo. El pasado lunes un antiguo Jefe, citando a alguien que no recuerdo, definía el liderazgo como “hacer hacer”. Multitud de aproximaciones se han realizado hacia el concepto. Quizás el anterior, siendo adecuado, carece de la dimensión humana y emocional deseable (precisamente la que hace del Jefe citado una persona querida, además de admirada). El capataz de una plantación de azucar o un tirano también hacen hacer. Y efectivamente, nadie dijo que la palabra líder se aplique únicamente a quienes, con las miles de dudas que genera catalogar a las personas como buenas o malas, actúan de buena fe.

Llegado a este punto aporto mi propio concepto, el que he manejado dialécticamente y en clases (y que ya quisiera saber ejercer). Para mí liderar es “movilizar voluntades”. Hacer que otras personas asuman voluntariamente, e incluso a poder ser de manera alegre, una obligación. Liderar implicacía el ejercicio de multitud de valores, como la iniciativa, la proactividad, la creatividad, el ejemplo, la lealtad,…

Pues bien, el atentado cometido en Boston el pasado 15 de abril, supone un interesante ejemplo de liderazgo. Liderazgo al máximo nivel. Pero también liderazgo en la calle, en los ciudadanos.

Reproduzco en la parte superior de la página el gráfico que facilita la aplicación Wordle como análisis del discurso del presidente Obama. Un discurso espectacular, en su línea habitual. Sin duda, no todo en la vida son palabras. Pero el poder de las mismas, indudablemente, es extraordinario. Con la palabra, únicamente, se puede destruir a una persona o, a la inversa, lograr motivar hasta lograr objetivos que parecían imposibles. El profesor Rogelio Alonso, alababa hace unos días el discurso de Obama a las pocas horas del suceso, en las páginas de ABC (21 de abril: Respondiendo al terrorismo). Pero es el discurso del funeral el que aporta todas las claves de Obama:

– Los contrastes. Boston y el sol, Boston y el estado de gracia, Boston y el corazón del mundo…Y por otra parte la tragedia, el demonio. El sol es uno de los hilos conductores del discurso, citado al comienzo, desaparecido por la tragedia, pero con la promesa final de volver a brillar en Boston.

– La utilización del verbo “correr”. Hilo conductor del discurso, y homenaje a los runners que se dieron allí cita. You will run again. We will finish the race. The world will return to this great American city to run harder than ever…

– La utilización de la primera persona del plural, WE, recordando también otro de sus más famosos discursos (We, the people). Llamada a la unidad, todos unidos en un mismo fin. Si caemos nos levantamos, poniendo de ejemplo a Bill Iffrig, atleta de 78 años. Y en especial la referencia a la competición deportiva como un ejemplo de unión de personas, hombres y mujeres, de todas las razas, de todas las religiones, de cualquier tipo.

– Personalización. Obama insiste en que son todos (we), pero también es él. Él y Michelle, que caminaron por esas calles, que llevan un trozo de Boston en su corazón, y que como todos, perciben lo que ha sucedido como una cuestión personal.

– Las habituales llamadas al patriotismo y la religión. Dios, Patriot Day, Americans,..

– Una dosis de valores. Liderazgo, coraje, gracia, fortaleza, amor, disciplina,…

– La potencia de las palabras más citadas. Quitando aplauso (que es la transcripción del texto de los aplausos recibidos)destacan AMOR, CORRER, CARRERA, CIUDAD, GENTE, MUNDO,…

Pero también hemos contemplado el liderazgo que se ejerce en cualquier momento y lugar, por cualquier ciudadano. Ser un líder no es un patrimonio del poder. Cualquier persona puede ser líder, incluso sin necesidad de heroicidad. En el caso que nos ocupa destaca la experiencia de Carlos Arreondo. Natural de Costa Rica, perdió a uno de sus hijos, marine, en la guerra de Irak. Situación de contraste respecto a los presuntos asesinos. Arreondo trató de suicidarse, sin éxito. Y en 2011 la vida le volvía a mostrar su cara más trágica. Su segundo hijo se suicidó al no superar la tragedia de su hermano. Sin duda, no sólo uno, sino dos de los golpes más duros que una persona puede sufrir en la vida. Una “vida de muerte”. Una situación que Carlos Arreondo transformó en una “vida de vida”, a través del activismo por la paz y el voluntariado en la Cruz Roja. El pasado lunes, su imagen con su sombrero, destacaba entre las personas que auxiliaban a los heridos. Especialmente a Jeff Bauman, un joven de 27 años que identificó a los asesinos tras cruzar su mirada con uno de ellos, que dejó su mochila a sus pies.  Pies y piernas que ya nunca verá.

Carlos Arreondo nos mostró otro tipo de liderazgo, mucho más meritorio, el liderazgo y el carácter que nace de la adversidad. Al alcance de muy pocos, pero que convierte, a quienes llegan a esta situación, en fueras de serie. Santiago Álvarez de Mon lo ha reflejado perfectamente en un libro más que aconsejable titulado “Desde la adversidad”.  Porque ser líder no es sencillo, pero no es tan dificil de ejercer cuando todo va bien. Muchos presuntos líderes se hunden, o reflejan su miseria cuando la adversidad llama a su puerta. Otros, en cambio, resplandecen cada vez más. Y los que somos normalitos necesitamos modelos y ejemplo que nos iluminen, más en momentos como los actuales, de absoluta falta de liderazgo y de bochornosas actuaciones de quienes deberían ser modelo. Pero tenemos esperanza, tenemos ejemplos, incluso en España. La luz de Irene Villa, el ánimo de Albert Espinosa, el empuje de Mar Cogollos,…Ellos y muchos más, vencieron y lideraron.

Acabo de nuevo con Estados Unidos, con el espíritu del pueblo norteamericano. Y con el discurso de Obama, al que se podría añadir música. Y con un resultado evidente,  Bruce Springsteen. La tierra americana, la tierra de las oportunidades,  la tierra de los sueños. Nacidos para correr (Born to run).

http://www.youtube.com/watch?v=O2AVfWKlHpU

 

The highway’s jammed with broken heroes on a last chance power drive 
Everybody’s out on the run tonight 
but there’s no place left to hide 
Together Wendy we can live with the sadness 
I’ll love you with all the madness in my soul 
h-Oh, Someday girl I don’t know when 
we’re gonna get to that place 
Where we really wanna go 
and we’ll walk in the sun 
But till then tramps like us 
baby we were born to run 

Oh honey, tramps like us
baby we were born to run 

Come on with me, tramps like us
baby we were born to run

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SOBRE LA INCERTIDUMBRE

 

Hay que aprender a enfrentar la incertidumbre puesto que vivimos una época cambiante donde los valores son ambivalentes, donde todo está ligado. Es por eso que la educación del futuro debe volver sobre las incertidumbres ligadas al conocimiento.

Edgar Morin

La historia no constituye entonces, una evolución lineal. Ella conoce turbulencias, bifurcaciones, desviaciones, fases inmóviles, estadios, periodos de latencia seguidos de virulencias… Es un enjambre de devenires enfrentados con riesgos, incertidumbres que involucran evoluciones, enredos, progresiones, regresiones, rupturas.

Edgar Morin

Sin duda la incertidumbre es uno de los signos de nuestro tiempo. Es habitual su mención en el ámbito de la seguridad al señalar la rapidez del cambio y la dificultad para prever los riesgos y amenazas a que nos enfrentamos. Durante la Guerra Fría los riesgos eran claros, los enemigos definidos, las armas conocidas. Actualmente desconocemos riesgos, enemigos (de carácter no estatal, mutantes, en red, y hasta invisibles en el ciberespacio), y armas (hace ya bastantes años descubrimos duramente la capacidad de la utilización como arma de aviones comerciales).

Esta incertidumbre es también una característica del mundo político. Los clásicos programas políticos electorales dejan de tener sentido al convertirse en un simple papel en cuestión de horas, decisiones de gobiernos son tomadas muy lejos de los mismos, en supuestas democracias se imponen presidentes no elegidos por los ciudadanos, y las reglas del juego se cambian a cada momento mientras que ante otras demandas, de actores más débiles o simples ciudadanos, se señala siempre la dificultad del cambio. Un mundo, como señala Moisés Naím, sin dirección, sin gobierno.

Y lo mismo o más sucede en el campo económico y financiero, especialmente en el segundo, dado su carácter ficticio. Lo que ayer eran beneficios se convierten en pérdidas en una tarde (caso Bankia). Lo que era seguro, preguntemos en Chipre, deja de serlo.

Únicamente el sistema financiero merece seguridad y estabilidad. Hoy de nuevo se habla de la incertidumbre en los mercados, pero no tanto en las personas.

Todo ello nos lleva a una sociedad absolutamente desamparada, que no puede creer absolutamente en nada. Imposible confiar en cualquier político, las hemerotecas no mienten. Imposible creer en el sistema económico y financiero que en cualquier momento volverá a morder en nuestro empleo, nóminas o depósitos. Inútil confiar en instituciones que se mueven y motivan a base de subvención. Difícil confiar en religiones que no se revuelven contra la situación de injusticia generalizada pero sí sacan las uñas, por ejemplo, para atacar a personas del mismo sexo que desean vivir unidas.

La sociedad no encuentra referentes o modelos de conducta y comportamiento, ni por asomo en el sector empresarial (con los “capos” de la CEOE a la cabeza), ni en el público, ni casi ya en el deporte.

Queda cierta esperanza, eso sí, personas honestas y comprometidas que hay que identificar para que nos iluminen, porque sí que hacen falta liderazgos, liderazgos transparentes. Es curioso cómo Francisco se ha ganado a mucha gente en un par de días. No ha hecho nada heroico, nada que lleve a la santidad ni mucho menos. Simplemente comportarse normalmente. Mostrar preocupación por el mundo, ser humilde. Humildad y sencillez. Es decir, normalidad. No hace falta tanto. Y esas marcas, humildad y sencillez, han “vendido”, tienen hueco en este “mercado” lleno de engaños, asaltos e injusticias.

Las instituciones están totalmente desacreditadas, sin precisar ataques de nadie ni conspiraciones. Ellas mismas se han desacreditado con sus acciones, y lo han hecho a niveles que superan cualquier previsión, por tanto generando mayor grado de incertidumbre. En el mejor de los casos los ciudadanos, respecto a determinados personajes, se preguntan cómo se puede ser tan tonto, en el peor de los casos (más bien peores) la pregunta es cómo se puede ser tan hijo de puta.

Una situación que sin duda es caldo de cultivo para muchos fenómenos indeseados, como suicidios, depresiones, adicciones, extremismos, populismos,…

Pero lo que más asusta de la situación no es la incertidumbre en sí misma, sino su grado, suponiendo que pudiera ser medible o cuantificable.

La incertidumbre va unida a las expectativas sobre el futuro. Se señala que la única forma de vivir con la incertidumbre es su aceptación. Hasta ahí es posible que podamos coincidir con las habituales recetas de autoayuda. A partir de ahí hay varios caminos:

–          La espera, no hacer nada, el transcurso del tiempo nos va ofreciendo un presente y algún indicio del futuro. Está representada por la resignación, por la apatía. Llegarán de nuevo buenas olas que nos permitirán otra vez surfear,…¿pero no sería deseable cambiar algo?

–          La acción, la reacción. Pero esa reacción siempre se va a topar con quienes van a señalar que los efectos de la misma todavía serán peores (no se puede cambiar la constitución, no se puede salir de la UE, no se puede votar en contra del corralito en Chipre, no se puede, no se puede,…). Y la complicidad de quienes decimos eso desde nuestro PC, en nuestro ordenador.

El “que se jodan” rumiado en el Congreso hace unos meses, no era un insulto, era un ejercicio de prospectiva.

¿Qué nos queda en este caso?

La propia incertidumbre, que hay que aprovechar y gestionar. Saber moverse en esa incertidumbre, como individuos y como sociedad. Aprovechar también la incertidumbre generalizada como arma en los conflictos asimétricos existentes.

Entre ellos el conflicto social, marcado por la brecha entre lo que desean los ciudadanos y lo que se ofrece por parte del sistema político-financiero, una vez pasada la anestesia del ficticio bienestar, y alejado en mayor grado que nunca de ideología. Un grito que se define claramente en la expresión “WE THE PEOPLE” y no en “WE THE MARKETS” (y todos los “nosotros” que encontramos, castas-nidos de corrupción y de privilegios anacrónicos, como “nosotros las realezas”, “nosotros los políticos”, “nosotros los sindicatos”,…).  Y que inevitablemente debe llevar a una revisión urgente de todos los sistemas de representación actuales.

Como suele señalar Innerarity, el valor actual es saber gestionar el desconocimiento de nuestra sociedad del conocimiento.

Por otra parte, nada nuevo bajo el sol, ya lo señaló Dickens hace muchos años:

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación, teníamos todo por delante, no teníamos nada por delante, todos íbamos directo al cielo, todos íbamos directo en el otro sentido

Charles Dickens, Historia de dos ciudades, 1859.

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HESSEL, UNA VIDA INTELIGENTE POR LA SEGURIDAD

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Ayer falleció Hessel, en París, a los 95 años de edad. Era denominado por muchos, erróneamente, padre o abuelo del 15M. No tengo que justificar por qué trato un tema determinado en mi blog, pero en este caso no preciso un excesivo ejercicio de pensamiento, salvo el derivado de mis (in)capacidades, para poder expresar los motivos que me llevan a titular esta entrada de esta manera (confesando que el primer titular era “Hessel, el valor de una vida vivida”).

Hessel mostró a lo largo de su vida inteligencia, y la dedicó, en parte, a contribuir a la seguridad:

  • La seguridad no es un fin. La seguridad en instrumental, un medio que hace posible el ejercicio de derechos y libertades. La libertad es el fin, el objetivo. Esa es la misión, por ejemplo, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tal y como señala la Constitución en su artículo 104. Por tanto, quien trabaja por los derechos y libertades, caso de Hessel, está facilitanto/complementando el trabajo de quienes se ocupan de garantizar la seguridad.
  • Hessel vivió una vida intensa, una vida inteligente. Incluso en su pueril planteamiento de “Indignados” existen toques de inteligencia y de elegancia. Pedía indignación, pero no desde la ira. Y las pruebas y casos de avance social partiendo de la actitud no violenta son numerosos. También en el caso del 15M. En cierto modo, y enlazando con mi entrada anterior en este blog, Hessel entraba plenamente en ese conflicto asimétrico invertido que señalé. Frente a un sistema indecente, sin moral, basado en mentira, engaño, y corrupción, él animaba a la manifestación, al despertar, amable, elegante. A mi juicio, inteligente, desde el absoluto rechazo a la violencia.

Una vida “vivida”.

Son multitud los aspectos de la vida de Hessel que merecen atención, algunos en grado mayor que su salto a la fama tras la publicación de su panfleto “Indignaos”. Hoy toda la prensa recoge un resumen de esa vida, absolutamente comprometida y cinematográfica. Su estancia en un campo de concentración, su supervivencia adoptando la identidad de un fallecido, su contribución en la elaboración de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (a leer por quien todavía no lo ha hecho, incorporada como anexo en su libro “Comprometeos”).

Creo que una de las lecciones de Hessel, no derivadas de su obra literaria, es la importancia de vivir la vida. Una vida sin compromiso no es nada. Una vida sin pasión, tampoco. Pero el mérito es mantener ese compromiso y esa ilusión a determinada edad. En un mundo que en ocasiones resulta repulsivo, en un marco de brutal pérdida de valores, encontrar a alguien que supere los 30 años y que mantenga ilusión ya resulta llamativo. Qué podemos decir de una persona de 95 años que ya puede sentirse satisfecha con la vida que ha vivido.

Hessel y el 15M

Acertadamente Juan Luis Sánchez, relata el origen de la denominación de “indignados”. Denominación que el 8 de abril de 2011 utilizó el diario El País con ocasión de una manifestación convocada por Juventud sin Futuro. Lo que posteriormente desembocaría en el 15M se venía fraguando desde antes, a través de la aproximación de multitud de movimientos, agrupación de blogs, y creación de una afinidad e identidad común ante la situación. El 15 M tiene muchos padres y madres, de diferentes orígenes, diversas ideologías y fines. Y muchas referencias, desde el oscarizado documental “Inside Job”, pasando por los hechos de Islandia, la plaza Tahrir, la Primavera Árabe, los propios datos del CIS de cada mes como reflejo de la situación de hartazgo. Y entre sus actores los movimientos por la cultura libre, anti ley Sinde, como #nolesvotes, Juventud sin Futuro, malestar.org, Anonymous, Democracia Real Ya, y multitud de movimientos sociales e individuales (blogs, conexiones en red, y sentimientos compartidos). Hessel puede ser una referencia, pero no el creador. El mayor grado de reconocimiento se adjudica a José Luis Sampedro, que prologó “Indignaos”. Otras referencias fueron Mayor Zaragoza, a través de su propio panfleto “Delito de silencio”, de mayor calidad que el de Hessel (aunque manifiesto claramente mi discrepancia con algunos de los planteamientos personales de este personaje en determinadas cuestiones), o la intervención de Manuel Castells ante los acampados de Barcelona.

Lo importante de estos personajes es que vivieron épocas complejas, más duras que las de generaciones posteriores. Y la lección que se puede extraer es el fracaso de toda una generación del bienestar y del “pelotazo” (yuppies), justo coincidente con la edad de nuestros dirigentes, y que además han creado otra generación posterior sumida y adormilada en la droga del bienestar (el bienestar es bueno, lo que no es tanto es el falso bienestar, el bienestar burbuja, el bienestar financiero). Han tenido que lanzar desde una generación anterior un aviso alertando de la deriva del sistema, y creando un vínculo entre los más mayores y los más jóvenes digno de estudio sociológico.

La obra de Hessel

Como señalaba al comienzo “Indignaos” es una obra de dudosa calidad. Oportuna y poco más. “Comprometeos”, lanzada posteriormente porque la indignación sin más no conduce a nada, no aporta prácticamente nada. Y en breve se lanzará “No os rindáis”. No confío en que aporte nada. Pero compraré. Como signo de reconocimiento hacia la humildad, el compromiso, la honestidad del autor.

En ocasiones Hessel se hizo acompañar por Edgar Morin. Nada que ver la profundidad de pensamiento de este último con la simpleza de Hessel. Quien quiera de verdad leer que sume a su bibliografía “La vía: Para el futuro de la humanidad”. El referente nacional del 15M, José Luis Sampedro, igual de entrañable, esta a otro nivel, muy superior, literariamente hablando.

Hessel y el humanismo

Ahí radica, en mi opinión, el valor de la vida de Hessel. Un compromiso continuo con la persona, con el ser humano. Como centro del sistema. Una llamada a lo que de verdad importa. A quienes de verdad sufren y precisan rescates.Una preocupación por los derechos y libertades, en los últimos años en retroceso. Por el medio ambiente. Por el desarrollo sostenible. Y por la unidad, por una Europa pacificada, fuerte y con un papel en el mundo.

“No os rindáis”

Título o lema de su próximo libro. Mensaje a tener siempre grabado en mente. Afianzado por la persona que lo proclama, por su vida y compromiso. Y por los sentimientos que refleja su rostro. Tan diferentes de aquellos que en los últimos tiempos ocupan casi dos tercios de los telediarios. Bondad y pasión frente a caras, gestos y hasta abrigos de gansgsters.  Un personaje “entrañable” frente a esas “amistades entrañables” que se comentan en los medios. 

Mensaje en todo caso que me trae a la mente uno de mis iconos, el gran Walt Whitman. Su poema “No te detengas”, que trato de leer cada mañana,  refleja esa vida de Hessel, incluso expresa unas ideas similares con una profundidad y belleza difícil de encontrar:

No te detengas.
 
“No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas…”

Walt Whitman

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PODER Y CIUDADANOS, CONFLICTO ASIMÉTRICO INVERTIDO

La pérdida de confianza en las instituciones ha tocado fondo (¿o todavía no?). Una gran parte de los ciudadanos no se sienten representados por nuestros órganos de gobierno, dirección y poder (partidos políticos, sindicatos, sector financiero, medios de comunicación, Casa Real, Iglesia, etc.), por mucho que algunos de ellos sean legítimamente elegidos.

Para dejar muy claras las cosas, no se trata de una opinión personal, viene siendo reflejado en el CIS desde hace meses, así como en cualquier encuesta. Por tanto, este artículo no se basa en ningún tipo de ideología política. Se entiende como poder todo tipo de organizaciones que nos dirigen y adoctrinan. Y la posible crítica de las siguientes líneas, porque entiendo que la lealtad implica juicio crítico,  está dirigida a todos en conjunto.

Se demandan, desde hace años, pero especialmente desde el #15M (15 de mayo de 2011) una serie de medidas ante las cuales los poderes hacen oídos sordos. O no. Toman alguna medida frente a desahucios, pero cuando un número de suicidios genera alarma social. O medidas de transparencia (así lo llaman ellos) cuando el escándalo llega a niveles mayúsculos.

Estamos asistiendo a un conflicto asimétrico invertido. En el ámbito de la seguridad se denomina conflicto asimétrico a aquel en el cual las fuerzas de las partes enfrentadas son muy dispares. Hay un contrincante poderoso, con medios tradicionales, y un contrincante más débil que debe recurrir a métodos y formas de enfrentamiento no tradicionales.

Paul F. Herman definió la guerra asimétrica como “un conjunto de prácticas operacionales que tienen por objeto negar las ventajas y explotar las vulnerabilidades (de la parte más fuerte), antes que buscar enfrentamientos directos”. Al año siguiente, Charles Dunlap la definió de forma parecida, pero añadiendo el concepto de “metodologías no convencionales o no tradicionales”

Habitualmente, pero no siempre, es la parte fuerte la que tiene en su mano la justicia, el derecho, el ejército, los poderes estatales. Así sucede por ejemplo en la lucha frente a Al Qaeda, tipología clásica de enfrentamiento asimétrico.

Pero en el caso planteado la situación cambia, son los poderes los que utilizan estrategias asimétricas (incumplimiento de la ley, ausencia de transparencia, engaño, etc.) además de las propias y legítimas del poder (justicia, policía, etc.). Mientras tantos los ciudadanos deben cumplir las normas, estar callados porque en caso contrario perjudican la marca España, aguantar porque el cinturón nos lo apretamos todos, etc.

Veamos esta asimetría de forma desglosada:

1. Por los medios utilizados. Los poderes utilizan una gran diversidad de metodologías, como el engaño, el abuso de poder, la corrupción, la ilegalidad,…Los ciudadanos, hasta el momento, únicamente la protesta y la manifestación (y un mayor grado de solidaridad social ante la dejadez de los poderes).

Alguno estará pensando que nuestros gobernantes no son más que un reflejo de nuestra sociedad, y que tampoco a nivel ciudadano damos ejemplo (facturas sin IVA, pagos “en negro”, etc..) Sin duda tiene razón, esta crisis tiene un gran fondo de ética y valores. Pero en el caso planteado no estamos valorando eso, sino la relación asimétrica entre poder (a quienes en todo caso el nivel de exigencia ética debe ser mucho mayor, porque son ejemplo también para la sociedad) y la ciudadanía.

2. Leyes. Los ciudadanos están obligados a cumplir las mismas. Los poderes incumplen (por ejemplo la eliminación de la paga extra de funcionarios cuando una parte de la misma ya había sido devengada), modifican o adaptan la misma en función de “sus” intereses, no siempre los intereses generales. El caso de Eurovegas es un claro ejemplo.

3. La Constitución. Nuestra norma máxima. Cualquier crítica hacia la misma sitúa, a quien se atreve, en el extremo absoluto del sistema. Frente a la multitud de llamadas a su reforma siempre se indica su dificultad (en una semana se modificó lo que interesó). Destacaré en este caso únicamente dos cuestiones:

– Las fórmulas de participación ciudadana señaladas (Defensor del Pueblo, referéndum, iniciativa legislativa popular,…) son absolutamente ineficaces.

– Pero además los poderes pueden libremente, y sin ningún tipo de responsabilidad, vulnerar la Constitución. La prueba de ello es el constante goteo de casos en que se declaran inconstitucionales leyes y medidas.

4. El efecto de los actos. Mientras que ciudadanos que protestan son arrestados, en ocasiones incluso antes de la producción del hecho (25S, presunto predelito), miembros del poder con presuntos delitos de mucha más gravedad no han llegado a pisar todavía un calabozo.

5. Responsabilidad. Vivimos en  un país en que no existe ningún tipo de responsabilidad por nada. En Alemania dimiten por un plagio de una tesis. En España ya puede pasar lo que sea que es imposible. Pero es que además reciben el apoyo masivo de sus colegas de poder, de forma ciega. Únicamente, cuando la situación es insostenible, son abandonados (por ejemplo por sus partidos, como si dicho elemento hubiera sido siempre ajeno a la organización y no hubiera sido cubierto y protegido). El ciudadano ha votado, y se tiene que aguantar hasta que pasen 4 años. Esto no es democracia tal y como la entienden muchas personas, estaría más cercano a mini dictaduras de 4 años, elegidas, pero con plenos poderes y sin responsabilidad.

6. Transparencia. La transparencia prevista y proclamada por nuestros poderes es para los demás, no para ellos. España es uno de los países avanzados (lo de avanzado hay que ponerlo en entredicho) que no tiene una Ley de Transparencia. Y el proyecto que se está tramitando es una burla a la inteligencia. Transparencia no es mostrar la declaración de la renta cuando la presión es máxima (mismo valor de transparencia que presentar una radiografía de tórax). Si una organización (partidos, CEOE, sindicatos, Iglesia…) recibe fondos públicos, sus cuentas deben someterse a “luz y taquígrafos”. Señores, no sean hipócritas, eso no se hace hasta el momento.

7. Actuación al margen de los criterios del mercado. Todos sabemos que los Gobiernos son en gran parte marionetas en manos del poder financiero. Pero unos muñecos políticos que buscan la satisfacción de sus amos, lo que les puede asegurar una silla en algún Consejo de Administración en un momento dado. Como suelo señalar, en esta sociedad deshumanizada, son los mercados quienes sufren. Hay que ayudar, pobrecitos. Todos nos debemos apretar el cinturón en beneficio de la colectividad. ¿Todos? Todos no. Como en el caso de los galos de Astérix, existe un pequeño grupo ajeno a ello: el poder político y diputados, con sus pensiones, sus indemnizaciones, sus privilegios, su indemnización por vivienda aunque tengan casa en Madrid o vivan en un Palacio. Y con los sueldos que abonan los partidos (en parte nuestro dinero), con criterios dudosos a la hora de “apretarse el cinturón”, como se veía en la famosa declaración de la renta presentada estos días.

8. Un poder más allá del bien y del mal. Consecuencia de algunos de los apartados anteriores, este poder o casta está más allá de la condición humana. Pueden hacer lo que quieran, como quieran, sin tener que dar explicaciones (o hacerlo por teleconferencia, sin preguntas, sin periodistas, etc.). “Daremos la cara” señalan en sus proclamas, cuando quizás lo que decían era “veréis qué cara”. Pero la mayor prueba de ese poder es la capacidad de perdonar (una posibilidad casi divina). Las amnistías, que supongo se mantienen como una acción de poder orgásmica. Ese poder de decidir si a una persona, y no a otra, la libero de su responsabilidad penal ante la sociedad. Puro medievo.

9. Propaganda, servilismo y fanatismo. Este poder maneja otros poderes y medios, y compra servilismo, fanatismo y seguidores. Ruido, exento de argumentos. Además lo tienen todos los partidos. Ello, unido a la nula preparación y conocimiento sobre asuntos de Gobierno de los ciudadanos contribuye a esa perpetua y triste fractura, interesada porque genera alternancias en el poder, de las dos Españas. Por tanto, en esa lucha asimétrica, el poder utiliza la propaganda, y la división del “enemigo”.

10. Finalmente, y casi como conclusión, entienden “la democracia a mi servicio” y no como “yo al servicio de la democracia”. Sin duda, “lo llaman democracia y no lo es”.

La solución está ahí, en corregir estas asimetrías. Los poderes lo tienen en su mano. Lo pueden hacer pero no quieren, a nadie le gusta automutilarse, y sólo adoptan decisiones cosméticas cuando ven las orejas al lobo.

En caso contrario, el poder asimétrico de la parte débil irá en aumento, y no sólo basado en resistencia pacífica o un ligero grado de desobediencia civil. Los sistemas son fuertes en cuanto tienen la capacidad para soportar las tensiones, las fuerzas (Lewin) de empuje en distintas direcciones. Pero si se sigue estirando hacia los extremos…el riesgo de ruptura es importante, y si no sucede es porque en gran parte tenemos una ciudadanía mucho más responsable que aquellos que nos gobiernan.

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