HESSEL, UNA VIDA INTELIGENTE POR LA SEGURIDAD

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Ayer falleció Hessel, en París, a los 95 años de edad. Era denominado por muchos, erróneamente, padre o abuelo del 15M. No tengo que justificar por qué trato un tema determinado en mi blog, pero en este caso no preciso un excesivo ejercicio de pensamiento, salvo el derivado de mis (in)capacidades, para poder expresar los motivos que me llevan a titular esta entrada de esta manera (confesando que el primer titular era “Hessel, el valor de una vida vivida”).

Hessel mostró a lo largo de su vida inteligencia, y la dedicó, en parte, a contribuir a la seguridad:

  • La seguridad no es un fin. La seguridad en instrumental, un medio que hace posible el ejercicio de derechos y libertades. La libertad es el fin, el objetivo. Esa es la misión, por ejemplo, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tal y como señala la Constitución en su artículo 104. Por tanto, quien trabaja por los derechos y libertades, caso de Hessel, está facilitanto/complementando el trabajo de quienes se ocupan de garantizar la seguridad.
  • Hessel vivió una vida intensa, una vida inteligente. Incluso en su pueril planteamiento de “Indignados” existen toques de inteligencia y de elegancia. Pedía indignación, pero no desde la ira. Y las pruebas y casos de avance social partiendo de la actitud no violenta son numerosos. También en el caso del 15M. En cierto modo, y enlazando con mi entrada anterior en este blog, Hessel entraba plenamente en ese conflicto asimétrico invertido que señalé. Frente a un sistema indecente, sin moral, basado en mentira, engaño, y corrupción, él animaba a la manifestación, al despertar, amable, elegante. A mi juicio, inteligente, desde el absoluto rechazo a la violencia.

Una vida “vivida”.

Son multitud los aspectos de la vida de Hessel que merecen atención, algunos en grado mayor que su salto a la fama tras la publicación de su panfleto “Indignaos”. Hoy toda la prensa recoge un resumen de esa vida, absolutamente comprometida y cinematográfica. Su estancia en un campo de concentración, su supervivencia adoptando la identidad de un fallecido, su contribución en la elaboración de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (a leer por quien todavía no lo ha hecho, incorporada como anexo en su libro “Comprometeos”).

Creo que una de las lecciones de Hessel, no derivadas de su obra literaria, es la importancia de vivir la vida. Una vida sin compromiso no es nada. Una vida sin pasión, tampoco. Pero el mérito es mantener ese compromiso y esa ilusión a determinada edad. En un mundo que en ocasiones resulta repulsivo, en un marco de brutal pérdida de valores, encontrar a alguien que supere los 30 años y que mantenga ilusión ya resulta llamativo. Qué podemos decir de una persona de 95 años que ya puede sentirse satisfecha con la vida que ha vivido.

Hessel y el 15M

Acertadamente Juan Luis Sánchez, relata el origen de la denominación de “indignados”. Denominación que el 8 de abril de 2011 utilizó el diario El País con ocasión de una manifestación convocada por Juventud sin Futuro. Lo que posteriormente desembocaría en el 15M se venía fraguando desde antes, a través de la aproximación de multitud de movimientos, agrupación de blogs, y creación de una afinidad e identidad común ante la situación. El 15 M tiene muchos padres y madres, de diferentes orígenes, diversas ideologías y fines. Y muchas referencias, desde el oscarizado documental “Inside Job”, pasando por los hechos de Islandia, la plaza Tahrir, la Primavera Árabe, los propios datos del CIS de cada mes como reflejo de la situación de hartazgo. Y entre sus actores los movimientos por la cultura libre, anti ley Sinde, como #nolesvotes, Juventud sin Futuro, malestar.org, Anonymous, Democracia Real Ya, y multitud de movimientos sociales e individuales (blogs, conexiones en red, y sentimientos compartidos). Hessel puede ser una referencia, pero no el creador. El mayor grado de reconocimiento se adjudica a José Luis Sampedro, que prologó “Indignaos”. Otras referencias fueron Mayor Zaragoza, a través de su propio panfleto “Delito de silencio”, de mayor calidad que el de Hessel (aunque manifiesto claramente mi discrepancia con algunos de los planteamientos personales de este personaje en determinadas cuestiones), o la intervención de Manuel Castells ante los acampados de Barcelona.

Lo importante de estos personajes es que vivieron épocas complejas, más duras que las de generaciones posteriores. Y la lección que se puede extraer es el fracaso de toda una generación del bienestar y del “pelotazo” (yuppies), justo coincidente con la edad de nuestros dirigentes, y que además han creado otra generación posterior sumida y adormilada en la droga del bienestar (el bienestar es bueno, lo que no es tanto es el falso bienestar, el bienestar burbuja, el bienestar financiero). Han tenido que lanzar desde una generación anterior un aviso alertando de la deriva del sistema, y creando un vínculo entre los más mayores y los más jóvenes digno de estudio sociológico.

La obra de Hessel

Como señalaba al comienzo “Indignaos” es una obra de dudosa calidad. Oportuna y poco más. “Comprometeos”, lanzada posteriormente porque la indignación sin más no conduce a nada, no aporta prácticamente nada. Y en breve se lanzará “No os rindáis”. No confío en que aporte nada. Pero compraré. Como signo de reconocimiento hacia la humildad, el compromiso, la honestidad del autor.

En ocasiones Hessel se hizo acompañar por Edgar Morin. Nada que ver la profundidad de pensamiento de este último con la simpleza de Hessel. Quien quiera de verdad leer que sume a su bibliografía “La vía: Para el futuro de la humanidad”. El referente nacional del 15M, José Luis Sampedro, igual de entrañable, esta a otro nivel, muy superior, literariamente hablando.

Hessel y el humanismo

Ahí radica, en mi opinión, el valor de la vida de Hessel. Un compromiso continuo con la persona, con el ser humano. Como centro del sistema. Una llamada a lo que de verdad importa. A quienes de verdad sufren y precisan rescates.Una preocupación por los derechos y libertades, en los últimos años en retroceso. Por el medio ambiente. Por el desarrollo sostenible. Y por la unidad, por una Europa pacificada, fuerte y con un papel en el mundo.

“No os rindáis”

Título o lema de su próximo libro. Mensaje a tener siempre grabado en mente. Afianzado por la persona que lo proclama, por su vida y compromiso. Y por los sentimientos que refleja su rostro. Tan diferentes de aquellos que en los últimos tiempos ocupan casi dos tercios de los telediarios. Bondad y pasión frente a caras, gestos y hasta abrigos de gansgsters.  Un personaje “entrañable” frente a esas “amistades entrañables” que se comentan en los medios. 

Mensaje en todo caso que me trae a la mente uno de mis iconos, el gran Walt Whitman. Su poema “No te detengas”, que trato de leer cada mañana,  refleja esa vida de Hessel, incluso expresa unas ideas similares con una profundidad y belleza difícil de encontrar:

No te detengas.
 
“No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas…”

Walt Whitman

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Una respuesta a HESSEL, UNA VIDA INTELIGENTE POR LA SEGURIDAD

  1. Juan José Salas dijo:

    Enhorabuena otra vez José María por tu artículo. Se hace difícil encontrar hoy en día personas que sepan y puedan enlazar lo que significa la seguridad con algo tan “irreverente” como puede ser la rebeldía de sentirse indignado, indignado con esta sociedad que de manera interesada y corrupta nos quiere engullir en la impersonalidad. Es refrescante saber que existe gente que pretende un mundo mejor y que su labor consiste en velar por esa sociedad que debe ser libre para poder conseguir sus anhelos. No te rindas José María

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