ESPAÑA Y EL SÍNDROME DE DIÓGENES

España está afectada por el síndrome de Diógenes. Esta patología es, básicamente, un abandono personal y social, una situación de aislamiento, y una acumulación de grandes cantidades de basura.

España se ha abandonado a sí misma, y se ha aislado. Ahora mismo prácticamente no tiene amigos. O mejor dicho aliados, porque los amigos en política internacional nunca adquieren el grado de lealtad de otras amistades. Pero si sólo pasara eso…Es que encima se nos ha perdido el respeto. Golpe a golpe. Y tan malo es cada mordisco que sufrimos como el efecto de imitación que puede generar. Más ataques, más nacionalizaciones. Ya no nos salva ni el fútbol, ni los toros, ni la paella.

España acumula basura en grandes cantidades. Casi todo es basura. Salvo sus buenas gentes, que las hay, y muchas. Bonos basura (hoy mismo Bankia, Bankinter y Popular), tele basura, contratos basura, educación basura (desde hace muchos años).

¿Cómo se trata el síndrome de Diógenes? Lo primero es su detección. No se hasta qué punto nos damos cuenta de la situación. Posteriormente se debe dar protección social al paciente, en el caso de nuestro país proteger al ciudadano ante tanta basura. Hace falta tratamiento psiquiátrico en ocasiones, en España para poner fin a la locura de quienes nos han llevado a esta situación, en este caso con internamiento. Y es necesario seguimiento y evaluación continua, que para nuestro país ya se van a encargar desde fuera (no confían en que hayamos sacado a la luz toda la basura todavía).

Pero fundamental es limpiar tanta basura. Barrer, fregar, y desinfectar. Quemar los trastos, los lastres de nuestro país.

Eliminar basura y volver a poner a la persona en su lugar. Volver a humanizar a la persona que hemos economizado. La persona como recurso. La persona como objeto de indemnización de x días de salario por año trabajado. La persona como resultado de la matemática del cuánto tienes es cuánto vales. La persona como número, como dato.

Y mientras esto ocurría hemos humanizado la economía, en la medida en que quitábamos esa condición a la persona. Los mercados son los que sienten temor. Los mercados se ponen nerviosos. Las inyecciones para sanar van a los mercados (literalmente a costa de las inyecciones para sanar a las personas). Se rescata a los bancos. Ya las personas no sufren, ya las personas no temen, ya las personas no enferman. Los sentimientos también son posesión de la economía.

Triste España.

El 4 de octubre de 1497,  falleció en Salamanca el príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos, cuando contaba 19 años. El día 3 de abril del mismo año, en Burgos, había contraído nupcias con Margarita de Austria.

Entre la tuberculosis y los excesos del amor, su fallecimiento entró de lleno en la leyenda.

Su muerte afligió profundamente a lo que los historiadores consideran que era ya la Nación española, confusa ante la sucesión de los monarcas que unieron las coronas de Castilla y Aragón.

Triste España sin ventura,
todos te deven llorar.
Despoblada de alegría,
para nunca en ti tornar.

Tormentos, penas, dolores,
te vinieron a poblar.
Sembrote Dios de plazer
porque naciesse pesar.

Hízote la más dichosa
para más te lastimar.
Tus vitorias y triunfos
ya se hovieron de pagar.

Pues que tal pérdida pierdes,
dime en qué podrás ganar.
Pierdes la luz de tu gloria
y el gozo de tu gozar

Pierdes toda tu esperança,
no te queda qué esperar.
Pierdes Príncipe tan alto,
hijo de reyes sin par.

Llora, llora, pues perdiste
quien te havía de ensalçar.
En su tierna juventud
te lo quiso Dios llevar.

Llevote todo tu bien,
dexote su desear,
porque mueras, porque penes,
sin dar fin a tu penar.

De tan penosa tristura
no te esperes consolar.

Extraído de http://elcomentario.tv/escandalera/crispin/triste-espana-sin-ventura-lamento-de-juan-del-encina-en-la-muerte-del-principe-don-juan/02/03/2010/

Si sustituimos a Juan por España, gran parte del poema es de plena actualidad.

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2 respuestas a ESPAÑA Y EL SÍNDROME DE DIÓGENES

  1. JM Blanco dijo:

    Mientras escribía este post, Bankia ha modificado el pasado, milagros que de momento también solo se pueden hacer en el ámbito económico y financiero, pasando en 2001 de un beneficio de 309 millones de euros a unas pérdidas de unos 3.000 millones de euros.

  2. Santiago R. Untoria dijo:

    Añadiría unos versos de Quevedo, que también se pueden aplicar a nuestro país actualmente:

    “Si me hubieran los miedos sucedido
    como me sucedieron los deseos,
    los que son llantos hoy fueran trofeos:
    mirad el ciego error en que he vivido!

    Con mis aumentos propios me he perdido;
    las ganancias me fueron devaneos;
    consulté a la Fortuna mis empleos,
    y en ellos adquirí pena y gemido.

    Perdí, con el desprecio y la pobreza,
    la paz y el ocio; el sueño, amedrentado,
    se fue en esclavitud de la riqueza.

    Quedé en poder del oro y del cuidado,
    sin ver cuán liberal Naturaleza
    da lo que basta al seso no turbado.”

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