EN LA MENTE DEL ANALISTA

“Tengo encadenados y alejados de la comunidad a dos de los mayores enemigos del hombre: el Miedo y la Esperanza.” Goethe

Es fundamental conocer el miedo para poder entender la seguridad. Y todas las implicaciones que esa relación supone. En las sociedades tradicionales había grandes miedos, pero eran más o menos previsibles (Guerra Fría). Actualmente las fuentes de riesgo tienen tal diversidad, sufren tales mutaciones, y sus componentes son tan multivariables, que son difíciles de detectar y posteriormente de gestionar.

El miedo, es el gran enemigo del ser humano, hasta el punto de poder explicar cualquier situación desde ese punto de vista: miedo a la muerte, miedo al fracaso, miedo a fallar a los seres queridos, miedo a la soledad, miedo al conflicto, miedo a no ser aceptado, miedo al cambio y a nuevos retos. Se pueden radiografiar todas nuestras patologías psicológicas desde este punto de vista.

El miedo produce un efecto demoledor en las sociedades: las transforma en manipulables. El problema adicional es que el miedo educa. Y el miedo se transmite de padres a hijos, de gobernantes a ciudadanos, de profesores a alumos.

En todo caso, hoy mi pretensión es acercarme al miedo desde la mente del analista. Un analista, elemento central de la Inteligencia, es ante todo un ser humano. Y como ser humano siente y padece. Puntualizo en primer lugar: no soy psicólogo, por lo tanto lo que ofrezco son una serie de reflexiones personales, sin base científica en la que apoyarme.

Se ha estudiado la mente del analista desde el punto de vista cognitivo, tratando de indentificar todos aquellos condicionantes (educación, emociones, experiencias, etc.) que inducen a errores en la obtención, procesamiento y difusión de la información. Algunos trabajos destacables son los de Richard Heuer en Psichology of Intelligence Analysis, el documento de Javier Jordán para GESYP “Introducción al análisis de inteligencia“, o las muy recomendables trabajos de Enrique Saiz Vicente “Unas primeras aproximaciones a los sesgos cognitivos en el análisis de inteligencia” y “Fallos y errores cognitivos en el ámbito de la inteligencia

No tan habitual es encontrar estudios sobre los aspectos internos del analista: sus temores o miedos, su motivación, sus riesgos. En todo caso se trataría de una laguna que permite ser completada con multitud de estudios de áreas como la gestión de recursos humanos, la psicología, la prevención de riesgos laborales (factores psicosociales), y el management. Y claro, adaptándolo a las situaciones propias de los analistas.

El miedo forma parte de la naturaleza humana (propongo un prueba, descubrimiento propio de esta tarde, consistente en abrir el navegador de google, escribir “miedo a” y a continuación ir escribiendo cada letra del alfabeto mientras atendemos al proceso de autocompletado sugerido: hay miedos para todas las letras, salvo k, x y z). Quien no tenga miedo por nada posiblemente se lo debería hacer mirar. Evidentemente me refiero a temores o miedos no patológicos, que no limitan las capacidades de un analista. Voy a señalar, de manera no exhaustiva, algunos de los miedos a los que se puede tener que enfrentar un analista de inteligencia:

  • El miedo al error. Temor a un diagnóstico equivocado, y que además pueda generar pérdidas humanas y económicas.
  • El miedo a la soledad. En muchas ocasiones el trabajo del analista es individual. De sus conocimientos, información, y olfato va a salir un producto personal. No recibe feed-back de miembros de un equipo.
  • El miedo al rechazo, a no cumplir las expectativas de los demás. Ese informe o análisis que presientes, por motivos variados, que no va a gustar completamente al decisor.
  • El miedo a fallar a los valores propios. En determinados momentos un analista pudiera sufrir presiones para que determinado informe sirva para argumentar una decisión previamente tomada.
  • El miedo al fracaso, que afecta sobre todo a las personas más competitivas. Sería el miedo a no destacar, no ser el mejor, no ser importante.
  • El miedo a la irrelevancia. Que los continuos informes o análisis acaben en un cajón (o peor todavía, en una papelera), después del trabajo realizado. O que la decisión tomada finalmente se salga de la propuesta en el informe.
  • El miedo a no ser valorado. Es un miedo en línea con el anterior. Un buen trabajo puede ser descartado por el decisor, por ejemplo por motivos de oportunidad, por consideraciones politicas, etc. Eso no excluye que se pueda reconocer al analista el esfuerzo realizado.
  • El miedo a la crítica. Críticas que pueden estar justificadas perfectamente, y por lo tanto debieran ir siempre bajo un formato constructivo, y críticas muchas veces sin argumentos que se basan en “no querer escuchar lo que no me gusta” o en la necesidad de algunos jefes de superar sus incapacidades e incompetencia, y por tanto sus miedos, tratando de demostrar su poder y status a través del grito,  de la descalificación del trabajo ajeno, o de “la comita aquí y allá, esto mejor en negrita…”

Seguramente se me irán ocurriendo más miedos, es un post para dejar abierto, fruto de un momento de improvisación. Llegados a este punto, ¿qué se puede hacer ante los miedos?. Me encantan dos libros sencillos  que tratan muy bien el miedo. Uno de ellos es “No miedo“, de Pilar Jericó. El segundo es “Anatomía del miedo” de José Antonio Marina. Precisamente, Marina ofrece en dicha obra una serie de recetas, de las cuales destaco las siguientes:

  1. Distinguir miedos amigos de miedos enemigos. Los amigos te advierten, los enemigos te disuaden o paralizan. Ojo, los miedos pueden ser inducidos intencionadamente.
  2. Tú no eres tu miedo.
  3. Declarar la guerra a los miedos enemigos.
  4. Hay que conocer al miedo y sus aliados. Cómo, cúando, dónde y por qué ataca.
  5. Con el miedo enemigo no se puede pactar. El clásico, en algunos,  “hoy llamo a la oficina y digo que estoy enfermo..” con objeto de evitar un reunión.
  6. Fortalecerse ante el miedo. ¿Cómo? Disminuye los riesgos y/o aumenta tu competencia.
  7. Busca aliados, amigos, colegas, personas con las que compartas tus situaciones, que te den su opinión, o que te animen. Y por tanto huye de las personas “tóxicas” y negativas, vampiros emocionales, etc. Grande J. A. Marina, este último consejo es una ley de vida básica.

Lo dejo aquí. Según Joaquín Lorentecuando quieras disparar ideas, primero comprímelas“. No se si lo habré conseguido. Por cierto, otro día hablaré de Joaquín Lorente, como ejemplo de inductor a la reflexión y al pensamiento.

Seguiremos pues  reflexionando…

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Una respuesta a EN LA MENTE DEL ANALISTA

  1. El miedo y la gestión del miedo. ¡Instinto y reacciones ancestrales en un mundo sofisticado! Magnífico texto. Gracias José María como siempre, por tu comprensión y por tu compresión .

    Diego.

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